¡Vive!

No quería engañarla 
y mucho menos matarla.

Muchas veces sueño
que como perro sin dueño
 y frunciendo el ceño
a sonreír te enseño.

Odio soñarlo,
no podré lograrlo,
¡que tortura imaginarlo!

Como reparar
algo que dejó de palpitar,
que murió sin pensar
que no volvería a besar.

Yo le causé ese dolor
como demostrarle que el mundo es de color
si vive en una película de terror.
Necesito ayuda, por favor.


Pero ella ahí sigue
y eso le deprime.
Estar vacío por dentro oprime.
No sé como decirle, 
¡Olvida todo y vive!



Hoy poema bastante deprimente, el amor... Que tortura. Espero que vuestro amor se mejor que el mío. Como dice una amiga: ¿Porque nadie me miró a mi como Jack miraba a Rose?
Os quiero,
Mica XX

Comentarios