El vaso
¿Sabéis como veo el vaso? Lleno. Lleno de mierda. Tan lleno que cuando explote, salpicará a más de uno. Nunca he sido una persona egoísta, al menos eso creo. Toda mi vida he intentado ayudar a las personas que lo necesitaran, aunque eso me afectara a mí. Y me daba igual todo lo que me afectara porque me importaba una mierda a mí misma, eso, lo sigo manteniendo. Pero he llegado a un punto en el que ya no me la suda tanto todo, me estoy dando cuenta de que hay vida más allá de la muerte en la que estoy ahora. Y escribo esto con lágrimas en los ojos porque me duele aceptar mi puta realidad, porque me da rabia pensar eso, porque sé que si no me quiero, nadie lo hará. Tristemente siempre he necesitado que alguien me dijera algo bonito para sentirme bien, el problema viene cuando ese algo no es lo que yo espero. Ahí es donde la cago, siempre esperando algo de los demás. Toda la vida esperando a que alguien se fije en lo que yo me fijo, y de tanto esperar una se refugia en los libros ...