Domingo, 27 de Noviembre
Hoy me has hecho daño. Has roto en mil pedazos el cristal
del que estoy hecha. Nunca cambiarás, ya lo tengo asumido. Llevo casi 16 años a
tu lado pensando en que un día te des cuenta tu mayor defecto. Evitas el
conflicto y te guardas la rabia que sientes, pero te digo algo, no es bueno
vivir evitando las cosas, a veces hay que enfrentarlas. No nos estábamos ni
peleando, estábamos discutiendo como personas normales y te pusiste a gritar que dejase de pelear,
que estabas harto de que discutiéramos pero te informo de algo, esa época ya es
agua pasada. Le estaba diciendo que si solo hay un agujero no podemos meter dos
cinturones pero no me has dejado ni explicarte el motivo. Cabezota de ti, hasta
que no he guardado silencio y has seguido refunfuñando en voz baja un rato más
no has parado. “Con lo poco que me gusta a mi discutir y vosotros lo hacéis siempre.“ A mí tampoco me gusta discutir pero esta vez me ha molestado especialmente que
no me dejaras ni hablar. Y claro, orgullosa de mi, no he abierto la boca en
casi toda la cena y no he querido nada. Es delito ir al Burger y no pedir nada
pero mi orgullo supera a esas deliciosas hamburguesas. Cuando me he hundido en
esa silla ha sido cuando has dado el golpe, ese que me ha roto. “¿No te fuiste
el otro día con tus amigas de fiesta? Pero claro yo no soy como tus amigas.
Conmigo no quieres ir a ningún lado.” Te equivocas. Tú eres mil veces mejor que
mis amigas pero hay veces que no te aguanto. Sé que te hubiera gustado que
fuera un niño para meterme en tu mundo de la mecánica como hiciste con tu hijo, pero soy una niña. Una chica a la que le gusta leer, le apasiona la
moda, le gusta fotografiar el mundo que tiene a su alrededor y que se siente
libre con unos auriculares con música resonando en sus tímpanos. No, no me
gusta mancharme de grasa, no me apasiona desmontar un motor para volver a
montarlo, no me gusta conducir un tractor y de momento no me siento libre
conduciendo un coche. Aunque pienses que siempre tienes razón, te quiero.
Aunque muchas veces no te entiendo, te quiero. A pesar de los momentos
bochornosos que me has hecho, me haces y me harás pasar, te quiero. Aunque no
sea lo que tu querías, te quiero. Aunque nunca leas esto, te amo, abuelo.
Mica XX
Comentarios
Publicar un comentario