Cadenas y sus reacciones
Cuando algo va mal, todo va mal. Eso es así y ya. Cuando empiezas
el día con unas ojeras del tamaño del Atlántico y al tomarte el Cola Cao te
manchas tu camisa favorita, ese día es de los malos. Te aconsejo que ni lo
intentes mejorar, déjate llevar, aguanta los golpes y ya mañana será otro día.
Hazme caso porque cuando el día empieza así hagas lo que hagas te tocará
compartir seis pisos con la vecina pesada del bloque, perderás el tren de las
7:37, te dormirás en el metro y un desconocido se atreverá a pisar tus botas
nuevas. ¡Cabrón! Entonces tendrás que pedir un taxi para no llegar tarde al trabajo y... Me
cago en todo, ¿pero qué clase de taxista es este? ¿De la NASA? ¡Que me ha cobrado una pasta!
Tu jefa te mirará mal, dos putos minutos tarde, tendrás más trabajo que en toda
la semana, acabarás tarde y hasta los cojones. Que venga que mi día tiene que
mejorar, me voy a comprar esa blusa rebajada de la que me enamoré. ¿Cómo? ¿Que
ya no está rebajada? ¿Pero que me estas contando? Te acordarás de que la nevera
está vacía y que el súper cerrará en diez minutos. Y claro, no llegarás a
tiempo pero menos mal que tienes sopa de sobre en el estante que está encima
del microondas. Te querrás duchar para relajarte por fin y te llevarás una
sorpresa cuando te metas en cueros ahí dentro y el agua salga casi granizada.
¿Otra vez la puta caldera? Pues ya que estoy aquí me ducho pero rapidito.
¡Ostias! No, no. Ya mañana. Será viernes así que hoy hacen el último capítulo
de tu serie favorita e irás al sofá corriendo a verla con la taza de sopa entre
las manos. Ahora sí que sí, relax total. Pero que... ¿Qué es esto? ¡Nooooo!
¡Pero si estaban destinados a amarse toda la vida! ¡Será mala la tía esa! ¡Te
has cargado toda la serie cabrona! Después de la charlita con la televisión
irás al baño con malestar y verás en las braguitas de encaje azules unas
gotitas de tu regla. ¡Hoy no! Vaya día, vaya día... Agotada y deseando
pillar el sueño y olvidarte por primera vez en todo el día consigues algo que
quieres. Zzzzzzzzzzzzzzzz...
Algo así me ha pasado a largo
plazo las últimas navidades, con los problemas un poco más divididos pero esa
reacción en cadena ya ha terminado (o eso creo) y empieza mi etapa de suerte
(en cadena, ¡espero!). Al pasar por esta experiencia mi conclusión es que todo
lo malo se supera y que la vida va por rachas. Nunca podremos estar siempre
bien. Asumidlo y esperar a que los malos días pasen por si solos, al fin y al
cabo son 24 horas...
Mica XX

Comentarios
Publicar un comentario